Cuidarse uno mismo

No es fácil cuidar de una persona que sufre de una enfermedad de demencia. Los cuidadores deben tomar en cuenta que no son superseres son humanos. El cuidador puede sentirse triste, desalentado, frustrado, enojado, o atrapado. Estos sentimientos son todos normales y pueden manejarse de manera positiva.

Los cuidadores deben cuidar de sí mismos así como de la persona con demencia. Está bien pedir y aceptar ayuda. Existen varias fuentes de ayuda e información ambos dentro y fuera de la familia.

 

• ¡Tome un Descanso!
Es esencial que se tome un descanso regular de la rutina de cuidado. Esto permite al cuidador descansar física y emocionalmente. Es tan importante para la salud como lo son la dieta y el ejercicio, y esto no constituye egoísmo.

Los cuidadores necesitan suficiente descanso, deben continuar disfrutando de sus amistades, y hacer un esfuerzo extra para conservar su salud física y mental por medio de buena nutrición.

Estos mismos problemas afectan a las personas que cuidan de pacientes en su propio hogar y a menudo tienen como consecuencia que el cuidador no puede arreglárselas solo, o se enferma. Alejarse o tomarse un descanso beneficia a ambos al cuidador y a la persona con deficiencias.

Considere utilizar a miembros de la familia, amigos, vecinos, la hermandad de la iglesia, personas asociadas con la iglesia, o estudiantes de colegio y enfermería para obtener ayuda y para tomarse un descanso. El tomarse un descanso generalmente requiere franqueza. Puede que los miembros de la familia y otras personas que no están directamente involucradas con el cuidado del paciente demente, no se den cuenta de las demandas que enfrenta el cuidador.

• Conserve Relaciones de Importancia
Los cuidadores pueden fácilmente aislarse debido a su responsabilidad. Es importante que creen y fortifiquen relaciones en las fases iniciales de la enfermedad. La familia y amistades pueden ser una fuente de gran consuelo, ayuda, y placer.

• Un Grupo de Apoyo Puede Servir de Ayuda
Los grupos de apoyo para familias de Alzheimer pueden ser una fuente tremenda de comprensión, recursos, e información.

• Obtenga más Información Sobre la Enfermedad Alzheimer
Si se ha diagnosticado una enfermedad de demencia, todas las personas involucradas se beneficiarán de saber lo más posible sobre la enfermedad. Saber lo que se debe esperar y cómo lidiar con los cambios en comportamiento ayuda a la familia, a los amigos, y a los cuidadores a comprender y aceptar a la persona, a planear para el futuro, y a fijar expectaciones realistas. Las expectaciones poco realistas aumentan la ansiedad y agitación en la persona, y la tensión en el cuidador.

No se esconda. Alzheimer es una enfermedad no un crimen. Aunque puede ser difícil explicar la enfermedad a otra persona, ayuda a la familia, amistades, y vecinos a comprender el comportamiento de la persona y la tensión del cuidador.

• Mantenga su Dedicación en Forma Realista
Los cuidadores necesitan considerar lo que es mejor para ellos y para la familia, como también lo que es mejor para la persona con memoria deficiente. Casi todos han hecho una promesa cargada de emoción, basados en un futuro incierto. (Prometer no colocar nunca a un miembro de la familia en un centro residencial). Puede llegar el momento en que el cuidado en un centro residencial sea lo mejor. Muchas veces esta es una decisión difícil.

• Haga Algo Grato Para Sí Mismo/a
Satisfacer ocasionalmente sus propios deseos puede proporcionarle una ayuda extraordinaria para lidiar con la tensión. Algunas personas pueden comprar "regalos" para sí - una revista o un nuevo vestido - escuchar música o un partido deportivo, pararse afuera y observar la puesta de sol, o pedir a domicilio su comida favorita de un restaurante. Otras actividades sencillas pero gratas pueden ser simplemente conversar con una amistad o leer un libro. La lista no tiene fin, pero es importante recordar lo beneficioso que puede ser.

• Reconozca las Señales de Alerta de Tensión y Obtenga Consejos
Cada persona tiene formas de responder a la tensión y a los problemas. Lo que es una respuesta sana de una persona puede ser malsano para otra.
El cuidador debe preguntarse:
¿Me siento triste o deprimido/a de que no estoy funcionando como debiera?
¿Me estoy desvelando por la noche con preocupaciones?
¿Estoy bajando de peso?
¿Me siento abrumado/a la mayor parte del tiempo?
¿Me siento terriblemente aislado/a y solo/a con mi problema?
¿Estoy bebiendo demasiado?
¿Estoy perdiendo control de mis emociones?

Si la respuesta a alguna de estas preguntas es "sí", el cuidador podría estar sobrellevando una carga demasiado pesada. Rabia y frustración son normales cuando se cuida a una persona de comportamiento difícil. Existen personas y grupos que pueden ayudar.